Otra noche de esas en las que conciliar el sueño es parte de la pesadilla, tomé demasiado vino y solo logré un par de horas de "descanso". Me duelen los ojos y la vida. Esta noche lloré lo necesario...
Os comparto algunos viejos poemas, que recuerdan un poco al actual estado.
I
Me trenzo
horrorizada el paisaje
la corona de algún cercano estremecimiento
Pronto iré a otra parte
-incesante me acostumbro-
a cerrar los ojos y permanecer
en el sueño inquieto
alguna vez
demasiado
dormida...
II
Pálida
insidiosa infancia
como roedor va cayendo un asesino
toda instancia abandona mi cuerpo
y observo atenta
hecha de goma
cómo se seca el sudor frente a los
muertos
esas cuencas deshabitadas
que
anuncian de noche
la absurda brevedad de sus pupilas.